jueves, 11 de noviembre de 2010

Un cuento en "andalú".

Como suele ocurrir a veces, un texto, una frase o un poema se presenta ante tus ojos y consigue sorprenderte, incluso puede llegar a conmoverte o, simplemente, no te deja indiferente.
Esto me ha pasado con un cuento. Lo que me sorprendió fue que estaba escrito en "andalú".
Me lo mostró un compañero que pretendía utilizarlo en un ejercicio escolar sobre la figura de Blas Infante, padre de la Patria Andaluza, poeta, historiador, musicólogo y autor, entre otras, de la letra del himno que hoy nos representa a los andaluces.
Como se podrá comprobar, el texto muestra como se habla realmente el castellano en Andalucía. Es un habla del pueblo llano, de un ambiente rural, tal y como se sigue hablando actualmente.
Considerada el habla andaluza expresión de un dialecto, esto es, un escalón inferior a la categoría de lengua, Blas Infante la reivindica, no obstante, como auténtica lengua; pero las circunstancias históricas, políticas y económicas que se dieron en la primera mitad del siglo XX impidieron que así fuera.
Surgía por entonces un nacionalismo andaluz de corte federalista que pretendía la reconstrucción de Andalucía para la regeneración de España. Blas Infante acometió esa empresa, aunque no encontró suficiente respaldo.

Para facilitar la lectura del cuento, intentaré traducirlo con la libertad y el derecho que me da el conocimiento de mi habla materna y el uso habitual del idioma español.

Sin ánimo de ser pretencioso, pienso que hay suficientes motivos para empezar a considerar que una lengua andaluza existe, siempre y cuando sea normalizada y fijada definitivamente.
Si las fuerzas políticas andaluzas se empeñaran, una Academia de la Lengua sería posible. Sin embargo, esto pudiera no ser posible por la infinidad de inconvenientes que convergirían. La diversidad de matices en la variedad de hablas que conviven en esta región o la simple rivalidad partidista, o localista, tan actual y evidente, tan vana como estéril.

He aquí, pues, el susodicho cuento...

EL LOBO PREFERÍO

Cuentos de Animales

………..

-Veráhté cómo jue er suseío. Preferio era d'hte...

Era mihto de lobo y de perro. Su agüelo jue lobo. Ehte lo crió, con leche, dehde chico.

Preferio iba siempre con er ganao. Ya se poía ohté acohtá o ise andequisiera. Mejó que ohté guardaba er ganao Preferio. Paese que l'ohtoy viendo! Se tendía a ehta ora, a lanochesé, elante e la puerta d'hta chosa. Si su amo quería echále un peaso e pan, se lo comía; si no, ¡tan campante! «¡Preferío, a la majá!», esía ehte cuando iba a mete-se pa dormí, aentro ese palasio. Y allá iba Preferio a velá er sueño der ganao. Ya poían vení loh loboh! Anteh'e conosé er poé e Preferio se yegaban argunoh a ehta majá... Pero ehpueh que loh jiso corré muchah veseh con loh pehcuesoh ehtrosaoh, ya no gorvieron a tocá ni un beyón e lana e lah oveja d'ehte...

Y no paró aquí la cosa. Veráhté. Loh loboh, ehpantaoh e Preferío, no vinieron mah a ehta majá..., pero jueron a la mía y a lah de otroh pahtoreh... Pero ¡ah, amigo! En cuantito sentía er perro (¡y que no era na e sentio!) que loh loboh andaban enreaoh con er ganao de cuarquier majá, como él ehtaba seguro de que aquelloh bichoh, por mieo, no se iban a llegá a la suya, ayá venía a defendernoh a toh, en buhca e loh loboh, y loh loboh, en cuanto lo veían, ¡a corré s'a dicho!; y miuhté, toh teníamoh así er ganao guardao, y por ezo entre toh nozotroh le puzimoh Preferio... ¡Quién iba a pensá que de la noche a la mañana...! Lo que zon lah marditah mugereh!

-Poh veráhté... Hase coza e un meh ezapare­sió Preferío... Toh loh pahtoreh que moh entera­moh e la perdisión d'er perro, moh subíamoh en loarto de lah peñah y sirbábamoh llamando ¡¡Preferío!! iPch..., pch..., Preferío!». ¡Ka; Preferío no acuía! «¿L'abrán matao?», dijo uno. Y entose lo buhcamoh y buhcamoh, y… na. Jahta q'un día...; mejó: un alba.

….

-¡Pero hombre, cuenta bien lo que jasían loh loboh, anteh e sabese na! -exclamó, alzando la cabeza, el amo, hasta entonces silencioso, de Preferío.

-iAh, eh verdá! -repuso el narrador, y aña­dió-: Poh lo que pasó jue que Dioh no podía con loh loboh. Q'en toítah lah nocheh venían, ya a mí majá, ya a lah de otroh pahtoreh, jasiendo de ca ve una sanfransia... iHombre, y cosa rara!... En la majá d'ehte no entraban nunca. Entose, biendo que loh emáh perroh ehtaban muertoh o acobar­daoh, ihpusimoh que toah lah nocheh moh queá­ramoh e sentinelah pa da batíah a loh loboh. En cuantito sonaba un tiro en una majá, acuían vo­lando y se liaban a tiroh loh compañeroh de lah otrah, y así moh puimoh cargá treh loboh entre toah lah nocheh.

... Poh señó: que a la majá d'ehte, sin acuí. Y ehte se acohtaba disiendo: «iToavía s'acuerdan esoh fulanoh de mi Preferío!».

INFANTE PÉREZ, BLAS. Los amores de la hermana loba y la traición del perro “Preferío” CUENTOS DE ANIMALES. Fundación Blas Infante - SM Ediciones. 1984


Verá usted como fue lo que sucedió.

Preferío era de éste (refiriéndose al que está a su lado)
Era mixto (cruzado) de perro y lobo. Su abuelo era un lobo.

Éste lo crió con leche desde chico. Preferío iba siempre con el ganado. Ya se podía usted acostar o irse donde quisiera. Mejor que usted guardaba el ganado. ¡Parece que lo estoy viendo! Se tendía a esta hora, al anochecer, delante de la puerta de esta choza. Si su amo quería echarle un pedazo de pan, se lo comía, si no, ¡tan campante! "¡Preferío, a la majada! decía éste cuando ya se iba a dormir dentro de ese palacio. Y allá que iba Preferío a velar el sueño del ganado. ¡Ya podrían venir los lobos! Antes de conocer el poder de Preferío se llegaban algunos a esta majada. Pero después que los hizo correr muchas veces con los pescuezos destrozados, ya no volvieron a tocar ni un vellón de lana de las ovejas de éste.

Y no paró aquí la cosa. Verá usted. Los lobos, espantados de Preferío, no vinieron más a esta majada..., pero fueron a la mía y a la de otros pastores. Pero ¡ay, amigo! En cuanto sentía el perro (¡Y que no era nada de sentío!) que los lobos andaban enredados con el ganado de cualquier majada, como él estaba seguro de que aquellos animales, por miedo, no se llegarían a la suya, allá venía a defendernos a todos, en busca de los lobos, y los lobos, en cuanto lo veían, ¡a correr se ha dicho!; y mire usted, todos teníamos así el ganado protegido, y por eso entre todos nosotros le pusimos Preferío...¡Quién iba a pensar que de la noche a la mañana...!Lo que son las malditas hembras!

. -Pues verá usted..Hará un mes que desapareció Preferío...Todos los pastores que nos enteramos de la desaparición del perro, nos subíamos a las peñas y silvábamos llamando ¡¡Preferío!! pss.., psss..., ¡Preferío!. ¡Que va; Preferío no acudía! "¿Lo habrán matado?", dijo uno. Y entonces lo buscamos y buscamos, y...nada. Hasta que un día...; mejor: al alba.
...
- ¡Pero hombre, cuenta bien lo que hacían los lobos, antes de saberse nada! -exclamó, alzando la cabeza el amo, hasta entonces silencioso, de Preferío
.

- ¡Ah, es verdad! -repuso el narrador, y añadió-: Pues lo que pasó fue que Dios no podía con los lobos. Que en toditas las nochess venían, ya a mi majada, ya a la de otros pastores, haciendo cada vez una sangría... ¡Hombre, y cosa rara!...En la majada de éste no entraban nunca. Entonces, viendo que los demás perros estaban muertos o acobardados, dispusimos que todas las noches nos quedáramos de centinelas para dar batidas a los lobos. En cuantito sonaba un tiro en una majada, acudían volando y se liaban a tiros los compañeros de las otras, y así nos pudimos cargar tres lobos entre todas las noches.

Pues señor: que a la majada de éste, no acudían. Y éste se acostaba diciendo: "¡Todavía se acuerdan esos fulanos de mi Preferío!".


Como dice la letra de ese himno andaluz..."Sea por Andalucía libre, España y la Humanidad."
Y como colofón una versión internacional del mismo..."Andalusian" a ritmo de rock...


14 comentarios:

Goathemala dijo...

Pues si yo que soy andaluz he tenido que leer la versión en castellano para enterarme no quier ni imaginarme los "padecimientos" que tendrán por ejemplo nuestras amigas Clarice o Patricia para entenderlo. :-)

Muy bueno y original.

Qué bueno y que poco excluyente es un nacionalismo que en su mismo lema se acuerda de la unidad global, España, y de toda la humanidad. Es muy andaluz ese lema ¿verdad?

Un abrazo.

Nuria dijo...

Me ha gustado, eso sí he tenido que leerlo en castellano porque no me coscaba de nada. Estuve un verano en Córdoba, hace ya la tira de tiempo, pero sigue llamándome la atención que les llamara la atención lo aprisa que hablamos los aragoneses

María dijo...

Gracias, Mateo, por haberlo traído aquí y por traducírnoslo en castellano, jjajaja, porque, no te creas, sino no no hubiera sido capaz de entenderlo, has sido muy amable.

Un beso.

irene dijo...

Un bonito cuento, he de confesarte que he tenido que leer la traducción, todavía no entiendo muy bien el andaluz, pero me pasa igual hablado, cuando voy a mi refugio de Jerez y me hablan mis amigos de allí muchas veces les digo que no me entero de la mitad, que tendré que aprender su idioma, ellos se ríen, se pensarán que estoy algo zumbada, pero lo digo en serio, me cuesta entenderlos sobre todo los primeros días, luego una se va acostumbrando, además ya voy aprendiendo algo de sus palabras con diferente significado y de su forma de pronunciarlas, lo que yo llamo alcachofa ellos le llaman alcaucil, el tiesto que para mí es el lugar donde se ponen las plantas, para ellos son trastos que hay por la casa, yo digo la sartén, ellos el sartén, y después bicho, lo pronuncian bisho, etc., etc, al menos por la zona de Cádiz, de cualquier forma a mí me encanta y aprendo cosas nuevas, ya que algunas palabras se pueden decir también como ellos lo hacen ya que significa lo mismo. Me estoy enrollando de mala manera.
Un beso, Mateo y feliz fin de semana.
Hoy voy a comer con mi querido sobrinito-nieto Mateo, me gusta este nombre.

Jabo dijo...

Me alegra mucho saber que existe esa versión andaluza antigua. Pero no la he entendido, menos mal que lo pusiste traducido.
Te felicito por traernos parte de algo importante, nuestra historia.
Abrazo. Jabo

MAR dijo...

LA IDENTIDAD ES BUENA, PERO EL IDIOMA NOS DIVIDE NO LO PODEMOS NEGAR, MI MADRE ES CATALANA, YO SOY CHILENA SI QUE DE ESO ENTIENDO YO.
Muy buen cuento, gracias por compartirlo.
Cariños para ti en el idioma universal, de un beso y un abrazo.
mar

zel dijo...

Como me he reído, por favor...Verás, mi compañera de curso, mi "lela" de paralela, claro, tiene los padres aquí, pero son de Jaén y claro, el andaluz de Jaén, es así como muy especial, con unas comidas de letras y unas e abiertas que paquè... A mi se me da bién eso de la lengua y a menudo nos reímos como locas hablando así, o algo parecido...

Muy bueno, el cuento, mucho...aunque hay palabras que...


Un gran abrazo Mateo, un besazo!

Steki dijo...

Ahhhhhh, menos mal que pusiste la versión en castellano! Muy interesante, Mateo. Beso grande y feliz semana!

Camy dijo...

Mateo si conocía la figura de Blas Infante, no había leído nada de él. Este cuento en "abdalú" me ha ensañado algo que desconocía totalmente, una nueva lengua en España, entiendo tu afán y deseo de que deje de considerarse dialecto y alcance el estatus de idoma. De no ser por la traducción no hubiese entendido nada. Lo he intentando.He querido leerlo antes en andalú. Jamás me hubiese imaginado y perdona mi ignorancia, que el andaluz fuese así.
Preciosa la historia de Preferio.
Deseo, de verdad, que algún día cercano, el andaluz se respete como idioma.Manifiesto convencida que cuántos más idiomas tengamos en España y de ser posible conozcamos, gana la cultura.Ganamos todos.
Un beso

Patricia dijo...

Interesante, jamas he estado por Andalucia pero despues de leer el texto creo que hubiese necesitado mi diccionario y un par de lentes! gracias por poner la version en castellano! fiu!
Y la verdad ahora tengo muchas ganas de conocerla!!
besos,

Anónimo dijo...

Hola me ha gustado mucho,pero el cuento cuando lo escribes en andaluz no lo entendido muy bien.Menos mal que lo has traducido y tenemos la oportunidad de entender mejor.
Un meso te muy grande de a.f.b.c.

RECOMENZAR dijo...

Querido Mateo: gracias por compartir tu humor con nosotros y conmigo.
Besos especiales para vos maestro

MaLena Ezcurra dijo...

No entiendo el "andalú" , me solía pasar al recorrer España que me quedaba colgada en ciertos lugares por sus diferentes uso del lenguaje, aunque respeto profundamente la tradición de un lugar.

Decía Cervantes en El Quijote " no había en toda la venta sino unas raciones de un pescado que en Castilla llaman abadejo, y en Andalucía bacalao, y en otras partes curadillo, y en otras truchuela."

Te abrazo querido amigo del alma.


M.

ana dijo...

el cuento es muy bonito,pero si no lo hubieses traducido,no me enteraba de nada.igual que el catalán