domingo, 30 de noviembre de 2008

Crisis ¿Qué crisis?

He recibido de mi amigo Pepe Guerrero este vídeo por correo, y no me resisto a reproducirlo aquí. Es un poco largo, pero se explica, en clave de humor, el porqué de la tan cacareada crisis.
Como la citada se extiende por todos y cada uno de los rincones del planeta, a todos nos afecta o afectará tarde o temprano.
Me salgo un mucho de mi línea habitual. La crisis no es poesía, es "desgracía". Y tampoco se puede narrar en un solo relato. Por eso me apoyo en lo que otros dicen o dijeron hace tiempo.
Aunque debemos recordar que nunca se avanzó si no era enfrentándose a una determinada crisis.



Si habéis aguantado el coloquio, seguro que tenéis una opinión al respecto no muy diferente a ésa. Permitidme que os proponga una salida a la crisis muy particular.

Nos la propuso el genial Julio Cortázar.

Instrucciones para llorar.



Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Desahogados un poco, volvemos a retomar la ilusión por vivir, por amar.

Para no dejaros un mal sabor de boca , esta canción de Victor Manuel:





Creo que en su letra se dice mucho de lo que pienso y siento en estos momento.
Que paséis una muy feliz semana.

martes, 25 de noviembre de 2008

Dime que me aprecias

Quiero aportar mi pequeño grano de arena contra el maltrato a las mujeres.

El Centro de Información de la Mujer de la Mancomunidad de la Sierra de las Nieves de Málaga (España) está llevando a cabo una campaña de divulgación contra la Violencia de Género.

Hoy 25 de noviembre se celebra el Día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer.

En 1981 durante el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, realizado en Bogotá (Colombia), las mujeres asistentes decidieron conmemorar el 25 de noviembre como el Día Internacional por la No Violencia contra las Mujeres, recordando el brutal asesinato que en 1960 sufrieron las hermanas Mirabal, aquellas "mariposas inolvidables, activistas políticas de la República Dominicana, porórden del dictador Rafael Trujillo.

En la Declaración de Naciones Unidas sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, se define por violencia contra la mujer a todo acto que suponga un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico. Se considerarán así: las amenazas, la coacción o la privación arbitraria de libertad, entre otros.

Ese maltrato puede darse en distintos ámbitos de la sociedad.

Así, en lo público: el hostigamiento sexual en el trabajo, el lenguaje sexista, la pornografía, ...

En lo privado: La violencia intrafamiliar que provoca malos tratos sobre niñas o mujeres, generalmente perpretados por el esposo o compañero sentimental.

No se sabe cómo, hoy en día, la lacra de la violencia contra la mujer parece que está más virulenta. Podemos estar atravesando ese período de transición de un ciclo predominantemente machista a otro ,que podemos llamar, igualitario.

En este vídeo podemos ver un ejemplo



En el colegio, hemos tratado el tema en todos los niveles, desde Infantil hasta el último curso de Primaria. Os pongo algunas fotos.

Por un mundo sin maltrato, donde vivamos si desigualdades y sin violencia de ningún tipo

FELIZ DÍA A TODOS

viernes, 21 de noviembre de 2008

Hay tiempo para la ternura

Poema de la Despedida


Te digo adiós si acaso te quiero todavía
Quizas no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No se si me quisiste... No se si te quería
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste y apasionado y loco
Me lo sembré en el alma para quererte a tí.
No se si te amé mucho... No se si te amé poco,
Pero si sé que nunca volvere a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
Y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en tí.

Leí este poema por casualidad. Había recibido un correo de una amiga, que incluía poemas de varios autores. Me extrañó que se incluyera junto a Neruda, Benedetti, ..., a un autor desconocido para mí. Es José Ángel Buesa. Sin pensarlo, fui a conocer lo que este podía ofrecerme.

Y ¡Oh, sorpresa! Aparece el poema que transcribo más arriba. Aunque lo leí rápidamente, quedé algo confundido. El estilo me pareció muy semejante al mío.

Luego busco información sobre él:

José Ángel Buesa nació el 2 de septiembre de 1910. En Cruces, ciudad de la antigua provincia de Las Villas, ahora Cienfuegos, Cuba.
Es un poeta romántico. Se le ha llamado el "poeta enamorado". Ha sido considerado como el más popular de los poetas en la Cuba de su época. Su popularidad se debía en gran parte a la claridad y profunda sensibilidad de su obra. Fue también novelista y escritor de libretos para la radio y la televisión cubanas.
Sus libros se agotaban tan pronto salían. Se dice que de un poema suyo fueron los primeros versos que se oyeron en la televisión cubana en el año 61. Catalogado por algunos críticos como poeta menor, cursi y fácil, no obstante podría afirmarse que ningún poeta cubano, ha hecho mejor gala del neo-romanticismo americano.
Buesa se ve obligado a abandonar su país (Cuba) para empezar una penosa peregrinación por varios países, España, Islas Canarias, El Salvador, y finalmente Santo Domingo (Republica Dominicana). Los últimos años de su vida los vivió en el exilio, y se dedicó a la enseñanza, ejerciendo como catedrático de literatura en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña en la República Dominicana, donde murió el 14 de agosto de 1982.

No me parece ni mucho menos un autor cursi. Habría que entender que encerraba en su alma y las influencias recibidas. Como me conmovieron sus versos, os lo dejo aquí para vuestro deleite.

A veces, cuando escribo, una canción me es sugerida. Entonces la busco y también la añado al post. Este espacio es así.



Siempre echaré de menos a Nino Bravo. Nunca olvidaré sus canciones ni su voz, una de las más poderosa que he conocido.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Olivos y rosas

Campo de olivos. Alozaina (Málaga) España

Tuve frente a mí este paisaje el pasado fin de semana. Pero no lo disfruté lo suficiente - Por suerte, lo he contemplado infinidad de veces.
El motivo no fue otro que el de estar atareado en la recogida de la aceituna.

Sí, mi tiempo libre lo comparto entre la agricultura y la literatura. Muchas veces intento compaginar las dos. Mientras recojo aceitunas voy componiendo un poema, o redacto mentalmente un texto. Luego, sobre el teclado lo plasmo más o menos fielmente. Unas horas después, las ideas se modifican sin remedio. Así nos transformamos sin darnos cuenta por efecto del inexorable y maldito tiempo.
Por contra, cuando me enfrasco en un libro o paseo por entre los infinitos blogs, me acuerdo de la tarea que me espera en el campo.
Impregnado por el desasosiego, y por la aceitosa mancha de las aceitunas, deambulo por el acogedor camino de la creación, mientras arrastro con fuerza puñados de olivas.
La tarea de la recogida de la aceituna es ciertamente dura. Todavía se realiza, mayormente, de forma tradicional. Es decir, artesanalmente.
Desde finales de octubre ya estamos recogiendo las aceitunas que irán al molino para extraer de ellas el aceite.
El procedimiento de recogida es, básicamente, el siguiente: Bajo cada árbol, se extienden enormes lienzos, donde se debe procurar que caigan los frutos. Los cuales, de las ramas del árbol, se echan, bien a mano o con ayuda de largas varas. Existen vareadoras mecánicas que son de extraordinaria ayuda, pero a los pequeños agicultores les supone una gran inversión y los rendimientos no dan para mucho.
Cada aceituna es un diminuto cofre que guarda en su interior oro líquido depositado en diminutas celdillas. Cuando se molturan en el molino, dejan escapar el preciado aceite para disfrute de todos.

El poema también es un baúl que guarda celosamente un tesoro, o quizás sólo guarde humo.
Es el valor que cada uno le dé lo que verdaderamente importa.
Yo he guardado una rosa, o el sentimiento más profundo de una mujer. También he puesto el sufrimiento del amor que perdió.
Quería hacer un poema que me resultara ajeno, para hacerlo propio. Esa era la idea que comenzaba a bullir en mi cabeza.
Daba vueltas a unos versos en los huecos de la monotonía agrícola, cuando un esfuerzo necesario me sacaba del ensimismamiento. Al rato volvía a retomar la imposible rima. No la encontraba.
Tampoco podía dejar que mi hermano se quedara con la conversación en la boca. Así iba, forzosamente, ocupando los ratos que podía, en pergeñar el poema.
El resultado, extendido en el esplendor de la hierba, iba a distar bastante del que al fin conseguí trazar sobre el desierto árido y blanco de la pantalla del ordenador. He aquí ese fruto:
La puerta abierta

Al amor,
de par en par
tenía, de mi casa,
abierta la puerta.

Él
llegó un día,
como el viento llega,
y sus negros ojos
me golpearon con fuerza.

Se instaló de inmediato:
se sentó en mi mesa,
se durmió en mi cama
y cerró ventanas y puertas.

Pero se marchó un día,
llevándose la llave
y mis sueños
en su maleta.

Desde entonces,
que cerré mi casa,
ya no miro
por la ventana.

Ya no saludo
al viajero que pasa.
Ya no sueño,
ni aspiro el perfume
de la brisa.

Con la brisa fresca
de la mañana,
he cerrado para siempre
la puerta de mi alma.

M.B.R.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Nessun Dorma "Pavarotti"

Pretendo hacer aquí un pequeño homenaje al gran tenor Luciano Pavarotti.
Debí hacerlo el pasado 6 de septiembre, aniversario de su muerte.
De sus interpretaciones me quedo con la que hacía en Turandot de Giacomo Puccini.
La princesa Turandot - la Pura- será la esposa de aquel que, siendo de sangre real, resuelva los tres enigmas que ella le propondrá. Pero, ¡ay, de aquellos que afronten la prueba y no la superen! Estos serán decapitados sin remedio.
Decenas de aspirantes son llevados a la muerte, sólo por haber caído rendidos ante la belleza de la princesa.
El principe Calaf se somete a las pruebas y logra resolver los tres misteriosos enigmas de la hermosa, pero fría y sanguinaria Turandot.
Estos enigmas resultan ser: la esperanza, la sangre y el hielo, que enciende tu llama, Turandot.
La princesa rehúsa cumplir con el juramentosagrado que la obliga a ser la esposa de aquel que resuelva los tres enigmas. Ruega a su padre, el emperador de China que no la entregue al extranjero.
El desconocido príncipe, viendo temblar de miedo a la princesa, le propone que resuelva también otro enigma:
"Mi nombre no sabes, dime mi nombre...dime mi nombre y al alba moriré".
Nessun dorma - nadie duerma. Los emisarios de la princesa esparcen el decreto por todo Pekín.
Así nadie deberá dormir esa noche hasta que se encuentre a alguien que conozca el nombre del atrevido príncipe.
Mientras Turandot y sus guardias atemorizan a las gentes de la ciudad por descubrir el nombre de Calaf, éste contempla las estrellas y, seguro de su victoria, espera con ansia la llegada del alba.

La interpretación de Pavarotti es impresionante.



¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
Tampoco tú, oh, Princesa,
desde tu fría estancia
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza…
¡Pero mi misterio está encerrado en mí,
mi nombre nadie lo sabrá!
¡No, no, sobre tu boca lo diré,
¡cuando la luz brille!
Y mi beso romperá el silencio
que te hará mía.

Voces de mujeres
Su nombre nadie lo sabrá…
¡Y nosotras, ay, deberemos, morir, morir!

El príncipe ignoto
¡Disípate, oh noche! ¡Tramontad, estrellas! ¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡Venceré! Venceré!

Una curiosidad.


En un "reality" de la televisión inglesa una sorpresa mayúscula se iba a producir. Un cantante aficionado se atrevió a cantar "Nessun Dorma". El jurado se mostraba incrédulo, pero cuando empezó a cantar no salían de su asombro. Ni que decir tiene que ganó el concurso.
Sin llegar a la maestría de Pavarotti, su interpretación también nos conmueve.
Pasen y vean . Juzgar vosotros mismos.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Lluvia de otoño

Hoy, por fin, se ha asomado el sol.
Ayer las nubes no dejaron verlo y, por la tarde, la lluvia nos puso una tarde húmeda y melancólica como hacía tiempo que no lo hacía.

Esta mañana dominical, tenuemente, se le vio aparecer por entre las nubes. Pero, no. Se volvió a esconder tras el rebozo de una sábana hecha de bruma con encajes de pitiminí.
Luego, parece que tuvo frío y, recogiendo una oscura manta, se tapó completamente.
Hemos paseado, mi hijita y yo, buscando el calorcito de sus rayos.
Desde la casa hasta el centro del pueblo debe haber algo más de un kilómetro. Con la excusa de ir a recoger el periódico, recorrimos ese trecho. La mañana de domingo es extrañamente solitaria y tranquila. No se ve a la gente todavía por la calle.

Como el paseo se hace largo y por el camino hay donde entretenerse, ella lo hace a cada momento. Se mueve rápida, saliéndose de la acera, a buscar caracoles entre la hierba que la otoñada ha traído con urgencia. Eso sí, si me paro a saludar a algún amigo, ella me apura para que no me entretenga. Una mirada seria le hace reconsiderar su impaciencia. A los pocos segundos, otra vez inicia su acoso, ahora más sutilmente.

Cuando nos acercamos al casco más antiguo del pueblo y nos adentramos por su calle principal, nos empezamos a encontrar, por momentos, con más gente.

El segundo día de noviembre se sigue considerando todavía, aunque no de forma oficial, la festividad de los Santos Difuntos. Se ven pasar camino del cementerio mujeres sobre todo con ramos o adornos de flores para agasajar a sus difuntos.

Todos los años por estas fechas vemos aumentar la población con la llegada masiva de hijos del pueblo, que regresan con el objetivo singular de llevar flores al cementerio. De camino, se visitan familiares y amigos, se dan una vuelta por las calles que antaño pisaron; en fin que se puede decir que celebrando la muerte , el pueblo revive.

Regresamos por el mismo camino a casa y, aunque algo cansados, volvemos a repetir los hábitos que se nos inculcó desde pequeños: saludamos y nos paramos a charlar con unos y otros. Mi pequeña no lo entiende muy bien y se desespera. En muchas ocasiones me interroga en parecidos términos:

- Papi, tú conoces a todo el pueblo?

- Más o menos -le digo yo. Pero, por el hecho de ser de este lugar nos debemos, al menos, el saludo. Y si, además, somos vecinos o conocidos, nos enseñaron, que también había que interesarse por ellos.

De alguna forma en los pequeños núcleos rurales vivimos como en una especie de gran familia, aunque cada uno viva en su casa.

Por la tarde, es costumbre oír misa en el cementerio. Yo no he asistido. Me quedé en casa con la pequeña y la abuela. Mi mujer y su hermano, sí.
Apenas salieron de casa, la lluvia hizo su aparición. La misa se celebró con una nube de paraguas, pues la capilla es pequeña y apenas cabe un pequeño grupo de personas.

Luego, terminada la misa, la mayoría de los asistentes corrieron en atravesar el pueblo. En el otro extremo se encuentra la iglesia parroquial. Allí se oficiaba una misa por el cuerpo presente de una vecina muy querida entre los vecinos.

En poco tiempo, el cementerio se llenaba y se vaciaba de gente, al tiempo que lo hacía la iglesia de forma alternativa. Todo en torno a la muerte, la reciente y la ocurrida días, meses o años antes. En multitud de casos, las plegarias se hacían por difuntos fallecidos hace años. Piensan muchos que el recuerdo los mantiene vivos entre nosotros. Quizás sea así la que llaman vida eterna.

La lluvia de otoño limpia el ambiente y devuelve una claridad excepcional cuando sale de nuevo el sol. Desde los aledaños del cementerio, mi pueblo luce así.

Pretendía exponer una idea, pero ha salido esto así. Espero no haberos defraudado.