viernes, 29 de enero de 2010

Amor de Nieve

La montaña viste su cuerpo prieto con nívea manta.
Se la regalaron las nubes en una noche plácida,
tejida con espuma de cielo y fría aguja.

La montaña, mujer dormida,
el abrazo del sol, sueña inquieta.
Cuando el alba la despierta,
la piel se le eriza y los ojos le brillan.

De su encuentro, al fin amada,
quedará preñada del jugo mineral.
Lo esparcirá bajo su falda,
para que en manantiales surja.

Hasta el final de los tiempos será:
la Tierra y el Sol, amantes.
Y fruto de su amor, nosotros, sus hijos.





Cada 30 de enero, nos acordamos de que no hay paz en el mundo: Una paloma negra que se abate sobre un cielo que debiera ser azul puro.
La ausencia de sentimientos y actitudes pacíficos provocan la intolerancia, la xenofobia, el odio y el egoísmo.., que son las palomas negras que ensombrecen el cielo de la paz.
Si se siembra en los corazones la semilla del amor y la solidaridad, ésta crecerá. Y una paloma blanca devolverá al mundo un cielo azul y estrellado para las generaciones venideras.

8 comentarios:

Sara dijo...

Precioso, Mateo.
Un besico.

MaLena dijo...

Me gusta mucho la melodía intimista que tienen tus letras.

Un abrazo inmenso querido compañero.


M.

Sofía dijo...

Qué bonito, Mateo.

Algún día tienes que recopilar tus escritos en un libro, seré la primera en comprarlo, eso sí, me lo tienes que firmar.

Me encanta Imagine (Lenon la escribió el año que yo nací), si tuviese que poner música a mi vida, esa sería la primera canción.

Besos.

irene dijo...

Me gustan tus poemas, tus palabras, de amor, paz, esperanza...
¿Qué nos costaría a todos tener estos sentimientos?, la vida podría ser mil veces mejor.
Un abrazo fuerte, Mateo.

Camy dijo...

Es hermoso el comparar la montaña con la mujer, con la madre, generadora de vida y de misterio.
Las montañas ahora cubiertas de nieve muestran altivas toda la belleza, se reafirman y perfilan sus contornos y atrae nuestra mirada..
Deseo que las palomas blancas vuelen sobre un cielo azul.

Clarice Baricco dijo...

Te cuento que acá tengo la montaña más alta del país, pertenece al estado donde habito, entonces, al salir de casa y voltear, me encuentro con ella. Preciosa. Y tu imagen con el poema me hizo creer que hablamos de la misma montaña.

Abrazos chico.

Balamgo dijo...

Hola Mateo:
La hermosa mirada del gato, tantas veces inexpresiva, más bien diría yo críptica para los humanos, pueda que guarde algo que muchas veces no vemos.
Particularmente, siempre he considerado que el gato tiene más similitudes en ciertas cosas con los hombres.
El poema es precioso¡
Un saludo

RECOMENZAR dijo...

Me encantó este poema poeta de palabras dulces.Te leo y releo mientras tomo..té con miel y chocolate