Al viejo árbol, en su cuerpo herido, por el viento, el sol y la ansiada lluvia, aún le sobran fuerzas para dar su fruto: aceituna de aceite, oliva del olivo.
Ese retorcido tronco, de arrugas curtido, un día ya lejano fue joven y esbelto; y se dejó seducir por quienes ansiaron el aceite dorado que encierran sus olivas.
Nació libre, de una semilla salvaje, que se ocultó silenciosa para echar raíces. Y se irguió ufano sobre la roca viva. Y se abrazó al cielo a pedir lágrimas de nube.
La mano del hombre injertó en su cuerpo, cual cirujano, nuevos brazos de un árbol hermano. Así, renovado, un fruto más dulce regaló cada año.
Al olivo centenario dedicó el sudor humano jornadas de duro trabajo. Labró su sombra, limpió sus brazos, y recogió de sus ramas perlas de verde morado.
Como hijo agradecido, que se alimenta a diario, quiero hacerle mi ofrenda: Que sea su porte mi imagen. Que yo también hundí, en esa misma tierra, mis raíces de hombre.
Miguel Hernández, el poeta agrario, alabó el trabajo de los hombres del campo. Y dedicó un hermoso poema a los aceituneros andaluces de Jaén. Hace ya varias décadas que el grupo folklórico Jarcha puso música a la letra y la hizo canto.
En la imagen, la entrada a la calle de Larios, eje central de la ciudad y lugar de paseo obligado por todo aquél que la visite.
En torno a la segunda quincena de agosto se celebra la Feria de Málaga.
Para la ocasión se adorna la entrada de la calle con uno de los símbolos de la ciudad: las biznagas.
Durante las fiestas, esta calle es el centro neurálgico de la denominada Feria de Día. Un enorme gentío se lanza al centro de la ciudad a disfrutar del ambiente alegre y festivo. Música, bailes, jarana y ganas de divertirse hacen muy atractiva la experiencia de vivir la feria. Ni que decir tiene que la alegría la propaga la desinhibición que el consumo de bebidas provoca en el personal. Y si no, prueben a beber una copita de vino dulce de Málaga, una de las delicias para el paladar que esta tierra ofrece a todos, porque por aquí nadie se siente extraño con sólo dar un pasito y participar. La alegría de una sonrisa nos da el pasaporte para ser un malagueño más.
Si el placer del gusto nos lo da el vino, el del perfume que embriaga nos lo da un olor inconfundible, olor de jazmín en una composición floral única en el mundo, la biznaga. En el siguiente enlace podéis conocerla mejor: http://www.biznagas.com/
La fotografía siguiente muestra esas biznagas, pero realizadas en porcelana rusa. Estas la ha realizado mi mujer, y adornan nuestra casa.
Aquí un detalle ampliado del adorno en la entrada de la feria del
centro.
Hay un sonido inconfundible e imprescindible en los días festivos; pertenece a unos cantes y bailes típicos malagueños: son los "verdiales", cantes y bailes cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Se han revitalizado en las últimos años gracias a la promoción que se ha hecho en las ferias y fiestas de muchos pueblos malagueños, principalmente en las de la capital. Son las "pandas" de verdiales las agrupaciones folklóricas encargadas de realizarlas. Unos cantan y hacen sonar los instrumentos, generalmente hombres, y otros, bailan, por lo general son mujeres.
Málaga nos entra también por la vista. Su luz, reflejo de un mar, el Mediterráneo, nos ilumina el alma, haciendo de los malagueños gentes acogedoras y alegres, sabedoras de sus origen multiracial. A su puerto han arribado todas las culturas que navegaron por su mar. Hoy, aún más, porque la Costa del Sol es lugar donde llegan gentes del mundo entero, atraídos por la infinidad de atractivos de esta tierra.
Se nos mete Málaga por los cinco sentidos. Y qué decir del sentido del tacto. Pues, no encontraré una imagen para visualizarlo. Hay que tocar todo, sentir la brisa del mar, notar erizarse la piel con el cante de la malagueña, cante flamenco de los más difíciles de ejecutar, pero de una belleza que nos conmueve hasta el tuétano de los huesos.
La belleza de la mujer malagueña es una prueba más de que la alegría de vivir en este paraíso se refleja en los cuerpos. Todos recordarán a Amparo Muñoz, reconocida mujer de enorme belleza. Fue salir de Málaga y algo empezó a deteriorarla.
No quisiera parecer chauvinista, que sólo veo como extraordinario lo propio. Nada más erróneo. Como malagueño me veo obligado a enseñar lo que conozco y a valorarlo. Como valoro todo lo hermoso que me pueden mostrar otros. A fin de cuentas, si algo caracteriza al sentirse malagueño es el considerarse ciudadano del mundo.
Una muestra del cante por malagueñas puede ser éste: La voz dulce de Pepe Marchena.
Los espejos están llenos de gente. Los invisibles nos ven. Los olvidados nos recuerdan. Cuando nos vemos, los vemos. Cuando nos vamos, ¿se van?
CAMINOS DE ALTA FIESTA
¿Adán y Eva eran negros? En África empezó el viaje humano en el mundo. Desde allí emprendieron nuestros abuelos la conquista del planeta. Los diversos caminos fundaron los diversos destinos, y el sol se ocupó del reparto de los colores. Ahora las mujeres y los hombres, arcoiris de la tierra, tenemos más colores que el arcoiris del cielo; pero somos todos africanos emigrados. Hasta los blancos blanquísimos vienen del África. Quizá nos negamos a recordar nuestro origen común porque el racismo produce amnesia, o porque nos resulta imposible creer que en aquellos tiempos remotos el mundo entero era nuestro reino, inmenso mapa sin fronteras, y nuestras piernas eran el único pasaporte exigido.
De "Espejos" Eduardo Galeano.
Fue empezar este libro y encontrarme este texto. Sencillamente, magistral. Qué pronto olvidamos que tenemos un mismo origen y que el paso del tiempo nos dio los matices, que nos hicieron diferentes.
Pero no voy a hablar de este libro. Os recomiendo que visitéis el blog de Elena:
En él encontraréis una muy buena crítica y os apetecerá leerlo.
De lo que os hablaré, será de lo que trata el texto más arriba transcrito.
En cualquier lugar de este mundo conocido, encontraremos seres orgullosos que se creerán ser superiores: el pueblo elegido, los depositarios de la sabiduria y la cultura, un dechado de virtudes, vamos...
Y el resto de la humanidad, despreciados por su inutilidad, un grado menos del ser humano.
Sin llegar a esos extremos, es demasiado común encontrar nacional-egoísmos, provincianismos difusos y localismos pacatos. Todo eso entre ciudadanos en igualdad de derechos y oportunidades.
Cuando aparecen individuos de tonalidades de piel diferente o que hablan palabras sin sentido - con lo claro que resulta llamar pan al pan y al queso, queso -, las diferencias se agrandan. A las diferencias físicas se les suman que no son de allí, que vienen a meterse poco menos que a tu casa, que te quitarán el trabajo, la novia y la tranquilidad... "-Podían quedarse en la selva o en el desierto, allí no molestan..."
Pero ellos y ellas no hacen más que caminar por senderos que no tienen ya fronteras, siguiendo el instinto de la especie por mejorar su existencia. Allá donde llegan, siempre hallarán a semejantes que, por haberlo hecho antes, se creen con el derecho exclusivo sobre la tierra. La Tierra es nuestra, de todos. Si lo queréis dicho de otra forma: Todos somos extranjeros hasta en nuestro propio terruño. Tengo debilidad por esta canción... Bunbury lo expresa mejor que yo.
A veces, por el hecho de actuar de forma distinta o vivir de otra manera a la común, ya se suele mostrar un rechazo evidente. La discriminación se produce con efectos colaterales que provocan daños de consideración en los individuos que no quieren llevar el mismo paso. Mas, siempre, ser extranjero perjudica seriamente la salud social. Una canción de las llamadas " canciones protesta" ya encandilaba a los progres europeos de unas decadas atrás. Se trata de "Le Métèque" de Georges Moustaki. Una delicia de canción.
LE MÉTÈQUE EL EXTRANJERO Avec ma gueule de métèque, Con mi acento de extranjero, De juif errant, de pâtre grec De judío errante, de pastor griego Et mes cheveux aux quatre vents, Y mis cabellos a los cuatro vientos, Avec mes yeux tout délavés Con mis ojos tan desvelados Qui me donnent l’air de rêver, Que me dan un aire de soñador Moi qui ne rêve plus souvent, Yo que no sueño a menudo, Avec mes mains de maraudeur, Con mis manos de ladrón, De musicien et de rôdeur De músico y de maleante Qui ont pillé tant de jardins, Que han pillado tantos jardines, Avec ma bouche qui a bu, Con mi boca que ha bebido, Qui a embrassé et mordu, Que ha besado y mordido, Sans jamais assouvir sa faim Sin jamás saciar su hambre Avec ma gueule de métèque, Con mi acento de extranjero, De juif errant, de pâtre grec, De judío errante, de pastor griego De voleur et de vagabond, De ladrón y de vagabundo, Avec ma peau qui s’est frottée Con mi piel que se ha frotado Au soleil de tous les étés Con el sol de todos los veranos Et tout ce qui portait jupon, Y todo lo que llevaba enagua, Avec mon coeur qui a su faire Con mi corazón que ha hecho Souffrir autant qu’il a souffert, Sufrir al tiempo que sufría Sans pour cela faire d’histoire, Sin por ésto hacer historia Avec mon âme qui n’a plus Con mi alma que no tiene La moindre chance de salut La menor posibilidad de salvación Pour éviter le purgatoire Para evitar el purgatorio.
Avec ma gueule de métèque, Con mi acento extranjero De juif errant, de pâtre grec De judío errante, de pastor griego Et mes cheveux aux quatre vents, Y mis cabelllos a los cuatro vientos, Je viendrai ma douce captive, Vendré mi dulce cautiva, Mon âme soeur, ma source vive, Mi alma gemela, mi fuente viva, Je viendrai boire tes vingt ans Vendré a beber tus veinte años Et je serai prince de sang, Y seré príncipe de sangre, Rêveur, ou bien adolescent Soñador, o bien adolescente Comme il te plaira de choisir Lo que tú prefieras Et nous ferons de chaque jour, Y haremos cada día, Toute une éternité d’amour Toda una eternidad de amor Que nous vivrons à en mourir. Que viviremos hasta morir... Et nous ferons de chaque jour, Toute une éternité d’amour Que nous vivrons à en mourir.
Traducción (como siempre, es una traducción libre, pero que quiere mantener el sentido y el sentimiento)
¿Quién puede decir que este caracol insignificante no busca con ahínco un lugar donde ser feliz?
Eso me preguntaba yo mientras lo observaba deslizarse verticalmente por la pared del patio interior. Y es que me pareció apesadumbrado, pero en nada falto de ánimo.
Había llovido y por eso se atrevió a salir de su oculto lugar tras las macetas.
Cuando estudié a estos animalitos por primera vez, estaba ya en el instituto. Decía el manual que el caracol es un molusco gasterópodo. Traducido sería algo así como "de cuerpo blando con el estómago en el pie"
Mas, de la observación que realicé de este inquilino, me llamó la atención su deambular perdido por el muro de cal. Pudiera ser que necesitara un aporte de calcio mayor para proteger su concha. En todo caso, pudiera estar buscando una salida. Que sea un insignificante molusco, no quiere decir que no necesite ser libre también -todos lo necesitamos.
¿Y si buscara pareja? A mí me pareció un caracol macho, por la de vueltas que daba. Una hembra se hubiera estado quieta en un lugar visible y esperaría al incauto del macho -Me permito esta licencia porque no conozco bien a los caracoles; si conozco algo es a los de mi especie: hombres y mujeres.
Los caracoles son hermafroditas, es decir, tienen tanto el aparato sexual masculino como el femenino, produciendo tanto espermatozoides como óvulos. Deben acoplarse, porque no pueden fecundarse a sí mismo; necesitan, pues, a otro caracol -da igual si macho o hembra, ya ellos se entienden. Para ello están bien equipados de un pene y del órgano receptivo correspondiente.
He encontrado una fotografía donde puede verse a dos de estos individuos copulando en una postura que ya quisieran muchos imitarla.
¿Se besarán los caracoles?
Siguiendo con el que está en la pared del patio. Debía estar solo, pues no veo otro caracol cercano -seguro que, si aparece, será la hembra.
De ahí que me haya dado por pensar en que mi "amigo" lo que busca es con quien acoplarse. Y si no encuentra a nadie con quien hacerlo, buscará otro patio cercano.
Al día siguiente, seguía lloviendo. Mi solitario amigo volvió a pasear por la encalada pared, pero no subía apenas unos metros. Quise ayudarle, lo llevaría a la casa de los vecinos de al lado, que tienen patio también.
Fue un atrevimiento ir a la casa de un extraño, pues yo no conocía a nadie de la vecindad, sólo llevaba dos días en la casa de unos amigos -los propietarios del patio y amos del caracol.
La vecina era una chica extranjera que no me entendía nada. Debió pensar que estaba loco...
-Un tipo con un caracol en la mano cuando más llovía, no es para pensar otra cosa.
Intenté explicarle con signos lo que pretendía hacer por el caracol y lo empeoré todo. Me dio con la puerta en las narices. Pensándolo bien, debí parecerle un pervertido, y el caracol mi fetiche.
Tuve más suerte con los vecinos del otro lado de la casa, me entendieron perfectamente; pero, para mí que no les transmití ninguna confianza y me dieron una excusa inapelable:
-Nos llenará el patio de caracoles y se comerán las plantas.
Pensé automáticamente que no podía rebatirles su argumento. No iba a decirles ,cuando eso pasara, que tendrían para un jugoso plato de caracoles.
Estaba empapado y desanimado...¿qué hacer? Entonces se me encendió la bombilla y, claro,¿cómo no lo había pensado? ...lo dejaría en el parque cercano, en la zona más tupida de plantas. Así lo hice, aunque no me di cuenta de que seguiría empapándome.
Volví a la casa, me sequé y me cambié de ropa. Al rato salí de nuevo al patio, había escampado. Y cuál fue mi sorpresa al ver esta estampa:
-¡¡Caracoles!! -exclamé.
La chica estaba allí, buscando a su pareja.
¿Quién me llamaría a mí meterme en asuntos de moluscos?
No se me ocurrió nada mejor que ir por el radio-cd. Buscaría una canción para consolar a la chica. No sé si le gustará esta canción, lo mismo la pone triste. Bueno. Luego la llevaré al parque.
Sara, desde su blog: http://elixirparaolvidar.blogspot.com/ ,me hace entrega de este premio. Para merecerlo debo cumplir el siguiente encargo: Tengo que contar siete rarezas mías. No soy de los que rechazan un regalo, ni de los que le den miedo los retos. Por eso voy a hacerlo. Voy a plantearme lo que tengo de raro. Pero, ¡¡si soy de lo más vulgar que se mueve por estos lares!!. No obstante voy a intentarlo. Al final resultará que de rarezas tengo pocas y las que digo tener no son tampoco nada del otro mundo. Bueno, pues ahí van:
. En casa no hay gatos ni perros,no soporto esos animales, pero sí una conejita,"Blanqui",de mi hijita; y que cuido, alimento y limpio yo la mayoría de las veces. . Tengo la manía de leer varios libros a la vez, los voy cogiendo a mi antojo. Cuando uno me engancha, lo hago mi preferido hasta acabarlo; el resto va esperando su turno. Tengo empezados 5...El preferido ahora es el tercero de "Millenium". . Cuando escribo algo, por lo general, lo he elaborado mentalmente antes. En la mayoría de los caso la redacción mental dura varios días con sus correspondientes vigilias nocturnas. Luego me pongo a escribir de un tirón, pero siempre habrá cambios. . Llevo horas buscando una comida que no me guste y no encuentro ninguna. Soy de buen comer y nada delicado para ello. Me encanta probar cosas nuevas. . Lamento diferir tanto de mucha gente, pero prefiero las personas a los animales. Aún así, reconozco la gran cantidad de animales que pasan por ser personas y tantos animales que son mejores que muchas personas. . No me gustan los tatuajes ni los piercings. Para mí, la gente que los usa pierden mucho de su atractivo personal. . Y me gusta el flamenco. Mi admiración y homenaje es por Manolo Caracol, que dio luz y voz a la copla y el cante. Disfruten de ello.
Y ahora, yo paso el premio y la pregunta a estos blogs: