
Cada año, cuando llega el verano, miles de pueblos de la geografía española celebran sus fiestas patronales.
Es la tradición y cuesta ya abandonarla.
En mi pueblo, las fiestas son en honor de Santiago y Santa Ana. De esa tradición emana que muchas mujeres del pueblo tengan a bien llamarse con el dulce nombre de Ana. Sin embargo, Santiago ha ido relegándose y ya no ponen ese nombre a los niños.
Como dice la canción de Radio Futura..."arde la calle bajo el sol de poniente...": Así han sido los primeros días de la Feria, -nosotros preferimos decir feria a fiesta- excesivamente calurosos; por eso la mayor parte de las actividades se realizan por la tarde, y más ya en la noche y en la madrugada.
Se iniciaron los festejos con el consabido pregón, siguieron los actos de coronación de la reina de las fiestas y, para dar realce a ésta inauguración, pasacalles con banda de música y fuegos artificiales.
Los días de fiesta se inician con el toque de diana a cargo de la banda de música y con lanzamientos de cohetes. A partir de ahí, ya no se para la fiesta:
Actividades infantiles, verbenas, torneos deportivos, fiesta para los mayores, conciertos, etc...
Algunos se preguntarán cómo se atreven a hacer verbenas en la calle a 40º de temperatura. Muy sencillo, refrescándose por dentro y por fuera, y sudando, sudando mucho. Un sistema de climatización con agua vaporizada y enormes toldos que cubren la calle hacen restar unos graditos al sofocante calor. Una barra, regentada por los miembros de una asociación, servía cervezas y refrescos a 1€, permitiendo el refresco interior, al tiempo que insuflaba el ánimo necesario para permanecer con ganas de marcha y no temerle a la "caló".
La fiesta que se organiza a los mayores tiene la peculiaridad de contar con los colectivos de mayores de los pueblos vecinos. Comida gratis, bailes y cantes populares les amenizan la tarde-noche en el incomparable marco del parque mirador, bajo la impertérrita figura de la iglesia, símbolo inconfundible del pueblo.
Ya de madrugada, las orquestas animan con música y canciones para hacer bailar y disfrutar al personal.
Y aquí es donde entra en acción el baile verbenero por excelencia, el pasodoble.
Uno de los más conocidos, y mi preferido, es éste:
Amanece, todavía los más jóvenes y, también los puretas más marchosos, siguen de fiesta y jarana. Esperan al toque de diana del nuevo día y, entonces, se van recogiendo a descansar para estar dispuestos otra vez a primeras horas de la tarde.
Sé de muchos que unen la noche con el día, el resto dosifica las fuerzas y va llevando la feria como mejor puede. Eso sí, procurando no perderse nada.
El día del patrón, Santiago, no falta la procesión. Todavía siguen viniendo hijos del pueblo a echarle unas docenas de cohetes al santo. Agradecen poder venir otro año más y que se les haya solucionado algún problemilla que otro.
La gran novedad de este año ha sido poder asistir al concierto del grupo Danza Invisible. En la Caseta de la Juventud, se dieron cita jóvenes de ayer y hoy para disfrutar de uno de los grupos con mejor directo del pop español. Aunque ya no están en la cresta de la ola, siguen manteniendo la calidad que atesoran.
Yo los disfruté, aunque mi espalda no tanto, pues me seguía moviendo a pesar de llevar algunas canciones con mi hija dormida en brazos. No sé cuando volveré a ver de nuevo a los "Danza..."
En Alozaina siempre se respetó la cuota femenina. La patrona, Santa Ana, celebra también su día. He de reconocer que, todas las que se llaman Ana, están año a año mostrando su capacidad de mejora y la procesión de la Santa es cada vez más lucida.
El domingo, último día de feria, tuvo un final de fiesta con la copla. La particular Operación Triunfo de la copla, organizada por Canal Sur -la televisión andaluza-, dio la oportunidad a jóvenes promesas de la canción española. Ha supuesto una revalorización de estos artistas, pues el éxito obtenido ha sorprendido a todos. Artistas como: Patricia García, Joaquín Sáez o Mari Carmen Abad lo demostraron al público entregado de este pueblo.
La más grande, la reina de la copla, de la canción española...Concha Piquer:
La última velada con la orquesta supuso la despedida por este año. La traca de pólvora supuso el adiós.
Y se acabó la feria. Por suerte no hubo ni el más mínimo incidente en todo el tiempo que duró la misma. Hoy escribo desde la resaca. Fue bonita, pero duró poco, como siempre.
El año que viene, espero estar por aquí...
Permitidme que grite desde aquí un ¡¡VIVA LA FERIA!! de mi pueblo.
Para el año próximo, estáis invitados.




