martes, 23 de junio de 2009

Tradición de zurriagos


Aquí lo ven, es mi padre. De esto hace ya más de un año. Todavía tenía visión en un ojo.
El se prestaba gustoso a rememorar una costumbre que poco a poco iba desapareciendo.
En el mes de junio, cercano al solsticio de verano, la tradición religiosa celebra el día del señor, o Corpus Christi.
Siempre he reconocido este día por su olor y por un sonido. El olor a mastranto, juncos y ramas recién cortadas, y al sonido de restallar un látigo, el zurriago.
Este efímero látigo, hecho de trenzado de juncos y fibra natural, es crujido con fuerza por las calles adornadas como si del mismo campo se tratara. Las paredes se cubren con ramas y el suelo de matas y juncos. Se conoce por aquí la juncia, un junco flexible que bien tratado permite un fácil trenzado.
El zurriago, como lo conocemos aquí, está hecho a medida del que vaya a hacerlo sonar. Se suele trenzar la juncia con tres gruesos ramales y acabar con una fina trenza de fibra de pita, ésta es la que hace que suene con agudos traquidos, dependiendo de la habilidad del que lo haga restallar.
La tarde antes de la festividad se recogen las juncias y se llevan a la plaza del pueblo o a cualquier rincón del mismo. Allí los más mayores y los aprendices elaboran zurriagos de diversos tamaños para usarlos al día siguiente en la procesión.
Es una tradición que si no se recurre a los más mayores, que vivieron la artesanía de sogas, cordeles y arreos para las bestias, puede perderse, porque ya todo se hace industrialmente con fibras sintéticas.
También ya usamos esa fibra industrial para dar el acabado a los zurriagos. La fibra de pita es difícil de sacar y ya casi nadie lo hace.
Mi padre hace años que se convirtió en el veterano de los zurriago y a pesar de sus 88 años también participaba de la procesión y de él aprendíamos todos.
Este año, desgraciadamente no pudo hacerlo. El glaucoma ha acabado con su precaria visión.
Pero me ha encargado que yo siga le tradición por él.
Desde luego él era un consumado experto en el arte del zurriago. No es por menos, la mayor parte de su vida fue pastor y la honda su más útil herramienta. El zurriago no es más que un derivado de la honda.
He podido rescatar un pequeño vídeo de la procesión. En él puede contemplarse algunos ejemplos.
Sirva este post como homenaje a mi padre, Frasquito Mateo, como lo conoce todo el mundo y que lo han echado tanto de menos este año.
Crují por él y en el recuerdo de mi madre, porque mi padre siempre lo hizo por ella. Sufría Alzheimer y mi padre ejecutaba esas crujidas en una especie de ofrenda a Dios, como si le ofreciera una oración.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

¡ hola Mateo! cada vez que leo tus relatos, estoy más convencida de que tienes madera de escritor.Como te he comentado varias veces,tienes algo especial para no aburrir con tus relatos. Te felicito de corazon

Rubentxo dijo...

Precioso, interesante y sentido post.
Si te soy sincero, no conocía en absoluto el zurriago (o al menos no con ese nombre).
Espero que sigas la tradición por él y que siga viendo a través de tus ojos.
Un brindis por esa tradición (que espero que no se pierda) y por tu padre.
Saludos.

Sofía dijo...

Precioso homenaje a tu padre, espero que nunca muera la tradición.

Me has dejado con un poco de congoja en el corazón. Mi punto flaco es ese, nuestros mayores, y el ver cómo se van haciendo mayores y van perdiendo facultades, eso me produce muchísima ansiedad.

Un beso.

Clarice Baricco dijo...

Pues me has mostrado y enseñado algo que no conocía, y sobre todo, un emotivo cuadro a tu padre.


Abrazos.

Evan dijo...

No conocía esta tradición, que bueno que la sigan, son como tesoros que heredan de padres a hijos (así lo interpreté yo) :)

Me provocó un nudo en la garganta que tu padre crujía el zurriago por tu madre, que amor inmenso, me estremeció...

Que pases un lindo finde, besitos!

Balamgo dijo...

Una estupenda aportación en tu relato como valedor de las costumbres de nuestros padres.
Magnífico homenaje a tu padre.
Enhorabuena

Hipatia dijo...

Cuánta ternura, Mateo. Este afecto que demuestras honra a tu padre. Eres un buen tipo.
No conocía esta tradición y me ha encantado. Muchísimas gracias.
Dime una cosa, ¿el zurriagazo (se lo oí en el colegio a una compañera logroñesa) tiene que ver con el zurriago?
Un beso desde la Enter.

Anónimo dijo...

Hola papi. Me gusta mucho tu relato. Sobre abuelito,cuando me hacia un zurriaguito,y yo aprendi a crujirlo.

Un beso de tu saltarina.

María dijo...

Hola, Mateo:

Gracias por tus palabras en mi blog, tuve que cerrarlo, como has leído, por apoyo y solidaridad hacia unos amigos. Envié emails a algunas personas, me hubiera gustado a todas, pero es imposible, pero bueno, ya estoy de vuelta.

Siento mucho lo del ojo de tu padre, pero has hecho un gran acto con seguir con la tradición que él llevaba de siempre, me parece un bello gesto.

Un beso, Mateo.

RECOMENZAR dijo...

Tus relatos Mateo nos llenan de nostalgias Tu papi tan guapo como vos
besosssssssssssssss

RECOMENZAR dijo...

Gracias Mateo por ser como sos tímido dulce con las chicas del blog...
Tu pasión por las letras y la educacion.Tu forma de escribir han hecho de vos la estrella de las chicas en el blog...
besos me voy a dormir
gracias por tus piropos

SOMMER dijo...

Leñe Mateo, un zurriagazo de esos debe doler ¿no?
Me ha conmovido que hables así de tu padre. Se te nota orgulloso y responsabilizado con el papel de "patriarca en aprendizaje". Lástima que un inoportuno glaucoma haya adelantado su retirada.

Por cierto, el comentario de tu "saltarina", no tiene precio... ¿a que no?

Sara dijo...

Q bonito, Mateo. Deberás esforzarte mucho para hacerlo mejor q tu padre... y sucederle en esa tarea te honra.
Un besico para tu padre y otro para ti.

Alimontero dijo...

Mateo, querido amigo, aun sigo en España y me voy muy pronto, llegamos a Madrid luego de un largo viaje con Gizela, una agran amiga blogger.

Esta entrada tuya te llenará de bendiciones...has honrado pùblicamente a tu padre y a tu madre. Y quien hace eso en vida, y de esa manera, la vida se muestra generosa y prospera....;-)

Que hermosa tradición continuarás....tu padre debe estar sonriédote desde que publicaste esta entrada...

un gran abrazo mi querido amigo, para que veas que no te olvido!
;-)

Ali

Alimontero dijo...

Perdona, se me olvidaba algo importante...bella imagen de tu padre que lo retrata como un hombre bueno y bello!!
ahora si,
un beso,

ali

star wars dijo...

Apreciado amigo
Lo que dice Mucha lo dice en broma le gustan las bromas. Le gusta reirse.Estamos juntos para divertirnos No tomes en serio nada todo es risas
saludos amigo

la_gaviota dijo...

no lo habia visto antes, gracias por publicarlo, aprender atrvez del legado que nos deja tu padre, ese don que tiene en hacer esas trenzas para luego hacerlas crujir, creo que has de estar orgulloso por tu papa, uy agradecida por contarnos un poco acerca de la vida en tu ciudad y sus costumbres un abrazo

Goathemala dijo...

Enternecedor, emotivo, una delicia. Sabía que tenía que venir.

En Jaén, al menos donde vivía, se perdió la costumbre de hacer y pasear con el zurriago. Creo recordar haberlo visto de niño. Las juncias si se siguen esparciendo por el suelo a la vez que se construyen altares.

Un abrazo a ti y a tu padre.