lunes, 29 de diciembre de 2008

Navidad todo el año


La Navidad ha llegado y todavía no he podido hacer una felicitación. Mejor dicho, la Navidad se está marchando y yo sin hacer nada por evitarlo. Quiero decir que necesito expresar lo que siento antes de que pasen estos días. Cuando llegue la segunda semana de enero, ya será tarde.

Llegado diciembre, a todos nos entra el virus de la Navidad. Porque hay algo que buscamos denodadamente y queremos encontrarlo en estas fiestas. Buscamos la felicidad; pero eso no se puede encontrar en unos cuantos efímeros días.

La Navidad tiene que durar todo el año.

Lo cierto es que me gustaría una Navidad para todo el año. Le quitaría tanto de lo superfluo como le sumaría más de lo esencial.

Le quitaría almuerzos, cenas, copas y demás excesos. Le sumaría risas, abrazos y besos.

A los mensajitos que enviamos una vez al año a toda nuestra agenda del móvil, los eliminaría por orden gubernamental. Sólo valdrían los mensajes para quedar en un agradable lugar y pasar un buen rato con nuestros amigos y seres queridos.

La Navidad la intento vivir así, aunque cuesta lo suyo.

Me gusta adornar la casa con su portalito, su árbol, su centro de mesa; Tener dispuesta una bandeja de dulces y una botella de anís para recibir a quienes pasen por mi puerta. La Navidad gusta a los niños y es porque la viven con ilusión. Para ellos es una fiesta no una obligación.

Muestro aquí los rincones de mi casa: el portal que casi montó mi hijita sola, el árbol que hemos renovado este año que decoramos entre todos y el centro de mesa que primorosamente ha realizado Ana, mi mujer, con flores de porcelana rusa.

Por último, he pensado en un villancico tradicional flamenco. Si no hay villancicos no pasa la Navidad.
Se trata de villancicos -canciones cantadas por "villanicos" desde hace siglos- en la voz de Canalejas de Puerto Real, que elevó a categoría de arte los conocidos como "villancicos de Gloria". Son de los más tradicional que he encontrado junto a los cantados por los "Campanilleros" con letras apropiadas a festividad de la Pascua.





Con mis mejores deseos:

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO

Que la Navidad nos dure todo el año.





martes, 9 de diciembre de 2008

La mala reputación

Una canción que me marcó en mi, ya lejana, juventud fue ésta.

Situada en la denominada canción protesta, fue un grito en la juventud, que se rebelaba ante la intransigencia de una sociedad caduca y anclada en el pasado.




Es una osadía no mostrar aquí la letra original en francés.


Georges Brassens
LA MAUVAISE RÉPUTATION


Au village, sans prétention,
J'ai mauvaise réputation.
Que je me démène ou que je reste coi
Je passe pour un je-ne-sais-quoi!
Je ne fait pourtant de tort à personne
En suivant mon chemin de petit bonhomme.
Mais les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Non les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Tout le monde médit de moi,
Sauf les muets, ça va de soi.

Le jour du Quatorze Juillet
Je reste dans mon lit douillet.
La musique qui marche au pas,
Cela ne me regarde pas.
Je ne fais pourtant de tort à personne,
En n'écoutant pas le clairon qui sonne.
Mais les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Non les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Tout le monde me montre du doigt
Sauf les manchots, ça va de soi.

Quand je croise un voleur malchanceux,
Poursuivi par un cul-terreux;
Je lance la patte et pourquoi le taire,
Le cul-terreux se retrouve par terre
Je ne fait pourtant de tort à personne,
En laissant courir les voleurs de pommes.
Mais les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Non les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Tout le monde se rue sur moi,
Sauf les culs-de-jatte, ça va de soi.

Pas besoin d'être Jérémie,
Pour deviner le sort qui m'est promis,
S'ils trouvent une corde à leur goût,
Ils me la passeront au cou,
Je ne fait pourtant de tort à personne,
En suivant les chemins qui ne mènent pas à Rome,
Mais les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Non les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux,
Tout le monde viendra me voir pendu,
Sauf les aveugles, bien entendu.


En los años predemocráticos y, también, en la transición política de los años 70, un cantante nos daba a conocer la letra en español. La canción fue un himno y todos la cantabamos como muestra del deseo de libertad. Fue Paco Ibañez. El nos dio a conocer a los poetas malditos y rescató también del olvido a otros que no lo eran tantos.


La letra no es fiel traducción, aunque respeta lo fundamental de la de Brassens.



Ese post también quiere ser una provocación. Provocar en aquellos que amablemente me leen una respuesta. Así que ¿Tienes mala reputación? y ¿Por qué?

lunes, 8 de diciembre de 2008

Viento del oeste


Su marido salió muy temprano y ella ni se enteró. La despertó el golpeteo continuo de las persianas. Se había levantado el viento de poniente y eso significaba para ella que se avecinaba un día difícil: jaqueca, mal humor apatía ...
Se quedó en la cama, pues no le apatecía empezar a sufrir.

Hacia mediodía, todavía en pijama, se dispuso a preparar el batido de suero de leche que tomaba tres veces al día para perder un poco de peso y mejorar, de paso, su maltrecho intestino.
Luego, limpió, planchó, regó las plantas..; pero todo de mala gana.

Se tiró al sofá y puso la tele. Lo mismo de todos los días: los mismos encantadores de serpientes, malas noticias, crisis, atentados terroristas, asesinatos de mujeres indefensas... Fue de una cadena a otra, pero no se detuvo en ninguna.
Con un simple golpe de su dedo índice dejó la pantalla como debía.
Mientras se preparaba una ensalada y un poco de pescado hervido oía la radio, sólo música. Comió sola otro día más.

La tarde avanzaba y el viento de poniente seguía azotando los árboles y su cabeza. Se hizo un té y tragó sin sentir unas cuantas píldoras. Con un libro entre sus manos, dormitó un buen rato.
Se fue despertando lentamente, hasta que abrió los ojos del todo. Se levantó a beber un poco de agua y entonces recordó que la tarde antes había dejado colgado un pequeño poema en su blog. Sí, ella tenía un blog. Su marido, con afán de animarla, le había ayudado a crearlo.
Era todavía novata, apenas si había escrito unas cuantas entradas.
Como siempre le había gustado escribir, esta nueva modalidad la estaba entusiasmando.
Conectada a internet, leyó algunos correos, los que le había enviado su propio marido desde el trabajo. Abrió su rincón, como ella solía llamarlo, y un comentario; otra vez su marido, animándola a seguir escribiendo.

No se le ocurría nada y se puso a buscar letras de canciones. Escribió en el buscador "Jacques Brel". Dio "enter" y se desplegaron innumerables posibilidades. Algo le llamó la atención al revisar los enlaces. En una dirección de blog, había una referencia al cantante francés que tanto le gustaba. Su curiosidad le hizo "picar" y ¡oh! unas manos entrelazadas le daban la bienvenida. Caminó despacio por el blog, admirando a cada paso lo que encontraba: fotos, vídeos, un texto magnífico de Murakami, ... Luego comprobó con estupefacción la cantidad de comentarios que acompañaban a la última entrada y los leyó todos.

Dudó unos segundos, pero se decidió y escribió un sencillo comentario. Todavía leyó un rato más entradas anteriores y lo que decían sus muchos seguidores.
Todo le llamó la atención. Algún día su blog podría parecerse a aquél.

Pensó escribirle un correo a su marido para hablarle de su hallazgo. Al abrir el mismo encontró un comentario a su poemita. La autora del blog que había visitado le enviaba uno bien bonito y la animaba a seguir. Se emocionó tanto que dió un grito de alegría, al tiempo que el viento de poniente se echaba definitivamente.

A Graciela Barrera, con cariño y admiración.

Recientemente nos ha dejado Joan Bautista Humet. Os dejo su canción más conocida como recuerdo del tiempo que nos hizo disfrutar.


miércoles, 3 de diciembre de 2008

La chica del instituto


LA CHICA MÁS REPELENTE

La chica más repelente de todo el instituto tenía unas piernas largas, largas…y unos ojos negros y profundos; pero unos pechos como chinchetas, que apenas pinchaban el jersey de lana negro que siempre llevaba puesto.
Ni que decir tiene que yo estaba enamorado de aquella “Marlene” que odiaba a los hombres, o mejor dicho, a aquellos muchachos imberbes que la rodeaban y que nada le decían. Ella nos despreciaba y nos solía espetar la frasecita que yo tanto temía:
- Lárgate de aquí, "aborto de mierda".
Los años que fuimos compañeros de clase no osé acercarme a ella, apenas si me atrevía a mirarla a la cara. Es que yo era un enclenque, todo hueso y orejas. Y eso debía parecerse mucho al “aborto” que ella tanto refería.
Fue ya el último año, en el curso preuniversitario, cuando se acercó un día a mí para pedirme con voz melosa y mirada asesina que le pasara la traducción de latín.
A partir de aquel día, nos fuimos haciendo amigos hasta el día que desapareció sin que nos diéramos cuenta ni ella, ni yo. Pero, por aquel entonces, ya me había olvidado del aborto de mierda que fui o creí ser.
M.B.R

repelente: (Tomada aquí en sentido coloquial). Dícese de la persona impertinente, redicha, antipática y arisca.

De aquello ya hace muchos años, pero sigo manteniendo ese bonito recuerdo.
Una canción que se oía por aquellos años me viene al recuerdo. Quizás hoy suene un poco rancia. Entonces nos sabía a gloria, musitándola al oído de la chica con la que bailábamos todo lo pegaditos que podíamos.
Como no, El Dúo Dinámico y sus ojitos negros