viernes, 31 de octubre de 2008

León Felipe o el desarraigo


Quizás sea un poeta desconocido para muchos, sobre todo para los más jóvenes.
Sin embargo, a la juventud de mis años mozos, no le fue indiferente este poeta al que todavía no se le ha encontrado ubicación precisa con sus coetáneos.

Nacido en el último cuarto del siglo XIX , no se le puede considerar novecentista como a Machado. Tampoco participó del centenario de Góngora que reunió al grupo de la Generación del 27 -García Lorca, Alberti, etc.

Fue León Felipe una figura singular que compartió las coordenadas poéticas del romanticismo, el modernismo y el vanguardismo.

Su poética se identifica con el uso de un lenguaje de máxima depuración.

Deshaced ese verso.
Quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma...
Aventad las palabras...
y si después queda algo todavía,
eso
será la poesía.
Yo quería hacer aquí un inciso.
Descubrí a este poeta por la canción. Sí, en los años de la dictadura franquista, un grupo de cantautores musicaron poemas de autores perseguidos por la intolerancia de un régimen que no conseguía ver más allá de sus narices. Bueno , y no sigo.

Uno de esos cantautores es Paco Ibáñez. He rescatado el poema de León Felipe "Como tú", que cantó en el Olimpia de París. Pertenece a la primera etapa del poeta, publicado en su primer libro, allá por los años 20, "Versos y oraciones de caminante".

Espero que os guste. Si no lo conocíais con la canción de Ibáñez, puede que os apetezca hacerlo como lo hice yo.


Pero, si preferís una lectura de sus versos, os propongo aquí este poema , también de su primera época:

Piedra de sal

Tú estabas dormida
como el agua que duerme en la alberca...
y yo llegué a ti
como llega
hasta el agua que duerme
la piedra.
Turbé tu remanso y en ondas de amor te quebraste
como en ondas el agua que duerme se quiebra
cuando
llega
a turbar su remanso dormido
la piedra.

Piedra fui para ti, piedra soy
y piedra quiero ser, pero piedra
blanda de sal
que al llegar a ti se disuelva
y en tu cuerpo quede,
y sea
como la levadura de tu carne
y como el hierro de la sangre de tus venas.
Y en tu alma deje una sed infinita
de amarlo todo... y una sed de belleza
insaciable...
eterna...
Adoptado por México, la palabra del poeta seguirá siendo clandestina en España por mucho tiempo. Pero su voz seguirá siendo oída en la voz de los cantautores de la canción protesta.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Quisiera ser Pablo



IMITACIÓN

Quisiera ser Pablo Neruda
y escribir versos eternamente.
Quisiera ser Pablo Neruda
y regresarlo de la muerte.
Ser Pablo para decirte:
Amo tus pies
porque me acercan
…”
Escribir:
Yo te he nombrado reina…”
Coger cada hoja
que el otoño desecha
y grabar en ellas.
Te amo,
aunque no halle respuesta.
M.B.R











EL OFICIO DE POETA

Miro y escribo.
Imagino.
Sujeto el lápiz,
y sobre la hoja
se dibujan sueños.

Contengo el impulso,
reprimo el deseo.
-Alguien deberá leerlo-

No puedo escribir
lo que de verdad siento.
Es mi secreto.
¿Quién podrá saberlo?

M.B.R.


martes, 28 de octubre de 2008

Espejo de luna


"Tengo miedo de escribir. Es tan peligroso. Quien lo ha intentado lo sabe. Peligro de hurgar en lo que está oculto, pues el mundo no está en la superficie, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que instalarme en el vacío."


"Un soplo de vida" CLARICE LISPECTOR


Busca en el rumor de las olas,
sentado en la arena de la espera,
una respuesta que sea un camino,
que lleve su sueño a la tierra.


Si el abrazo salado del mar
arrastra al horizonte su idea,
cuando la luna se levante,
la llevará prendida en su pechera.


Así, cuando vague por el infinito cielo,
ese espejo en que se miran las almas,
derramará el amor de sus senos.

Y en ti, que duermes despierta,
por un fino haz de luz que halle,
en tu universo de sueños se prenda.

M.B.R.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Ahora que tengo un momento...

Pues..., eso..., que..., ahora que tengo un momento..., estaba pensando...:
¿Y si me pongo a escribir algo?

Ya hace más de tres meses que, en este espacio, intento plasmar mis inquietudes, también mis gustos. En el fondo, mi deseo es comunicarme y sentir que no estoy solo.
Sé que hay alguien más ahí fuera, que piensa y siente también, y que desea comunicarse.
Sumando deseos, se ha creado esta inconmensurable tela de araña llena de mensajes, de gritos, que también son los deseos de comunicarse de miles y miles de "blogueros" - no me gusta mucho esta palabra, me suena extraña, y me gustaría encontrar otra que nos definiera en español.

Lo cierto es que ya forma parte de mi vida este hábito de publicar entradas en el blog.

Eran los primeros días de julio cuando, con la ayuda de un amigo, se creó este espacio. El título nació meses antes." Relatos cortos en un espacio de tiempo" es como titulaba yo una pequeña recopilación de relatos cortos que mostraba a mi familia y a mis amigos.

En un principio, esa era la idea; pero, poco a poco, fui descubriendo otros blogs y se me abrió un inmenso abanico de posibilidades. Si embargo, mis conocimientos informáticos eran, y siguen siendo, muy limitados. Mi blog, como se puede comprobar es sencillo y humilde.

Si oigo una canción o recuerdo un texto, me apetece compartirlo. Así lo disfruto más. Ahora buscaré una canción que esté en vídeo. Por ejemplo:

"Burn it blue" Caetano Veloso y Lila Downs.





Acabo de leer una magnífica colección de cuentos de Haruki Murakami titulado "Sauce ciego, mujer dormida". Precisamente fue gracias a un maravilloso blog, "Las palabras son mis ojos" de Clarice Baricco, que conocí a ese autor. Clarice me recomendó su lectura y le agradezco su gesto, porque he disfrutado mucho leyéndolo.
El fragmento que transcribo más abajo lo he sentido cercano a la época que me tocó vivir en mi juventud. Cuando lo leo, me hace recordarla.

En los cuentos aparecen reflexiones del autor como esta, aunque los propios cuentos se desarrollan con una mezcla de realidad y ensoñaciones, muchas veces partiendo de un detalle sin importancia.
Una pequeña muestra podría ser este fragmento de uno de sus cuentos:

El folclore de nuestra generación:
prehistoria del estadio avanzado del capitalismo

En primer lugar hablaré de la virginidad (por cierto, los caracteres con que se escribe esta palabra me recuerdan un prado en un día soleado de primavera a primera hora de la tarde: ¿por qué será?

En la década de los sesenta, a la virginidad aún se le concedía, en comparación con hoy, una gran importancia. Me da la impresión - aunque no hice ninguna encuesta, por supuesto, de modo que sólo puedo hablar de impresiones- de que en nuestra generación, las chicas que perdieron la virginidad antes de cumplir los veinte años serían el cincuenta por ciento de la totalidad. En mi círculo, por lo menos, la proporción era más o menos ésta. Es decir, que alrededor de la mitad de las chicas, no sé si de forma consciente o no, permanecía aún virgen.

Ahora pienso que la mayoría de las chicas de nuestra generación (vendría a ser la corriente centrista, por decirlo de algún modo), fueran o no vírgenes, abrigaban muchas dudas y titubeos respecto al sexo. Dudo que, ya por entonces, creyeran aún que la virginidad era algo precioso que fuera necesario mantener a toda costa, pero tampoco se atrevían a afirmar con rotundidad que la virginidad no tuviera sentido o que fuera una tontería. Así que - hablando con franqueza- todo era cuestión de la circunstancias. Dependía de la situación, o del compañero. Lo que, creo yo, era una forma de pensar y de vivir bastante razonable.

A ambos flancos de la mayoría silenciosa se encontraban las chicas liberales y las conservadoras. Podías encontrarte desde chicas que creían que el sexo era una especie de deporte, hasta chicas que estaban convencidas de que tenían que llegar vírgenes al matrimonio. También entre los hombres había quienes afirmaban que jamás se casarían con una mujer que no fuese virgen.

En fin, que había, como en cualquier otra época, personas distintas y distintos sistemas de valores. pero lo que diferenciaba la década de los sesenta de otras épocas cercanas era que nosotros estábamos convencidos de que, si lográbamos hacer progresar los tiempos, llegaríamos a ser capaces de solventar las diferencias entre esos sistemas de valores tan distintos.

¡Paz!





Ahora quiero mostraros el amanecer que he podido captar una mañana muy reciente desde mi ventana:




¡Feliz día !


















































martes, 14 de octubre de 2008

La mer / El mar





La mer
Qu'on voit danser le long des golfes clairs
A des reflets d'argent
La mer
Des reflets changeants
Sous la pluie

La mer
Au ciel d'été confond
Ses blancs moutons
Avec les anges si purs
La mer bergère d'azur
Infinie
Voyez
Près des étangs
Ces grands roseaux mouillés

Voyez
Ces oiseaux blancs
Et ces maisons rouillées

La mer
Les a bercés
Le long des golfes clairs
Et d'une chanson d'amour
La mer
A bercé mon cœur pour la vie

Es una de las canciones más hermosas que conozco.

Fue compuesta por Charles Trènet en los años 40 durante un viaje en tren entre Narbonne y Perpignan.

Dicen que, durante la ocupación nazi de Francia, en los cafés de París, sus letras tenían un alterado , pero muy sutil, significado hacia la libertad que tanto añoraban.

Como no he encontrado la traducción, voy a atreverme a traducirla al español:

El mar

que se ve danzar a lo largo de los golfos claros

con reflejos plateados.

El mar

de reflejos cambiantes

bajo la lluvia.

El mar,

con el cielo de verano, confunde

sus blancos corderos

con los ángeles más puros.

El mar, butaca azul

infinita.

Mirad

cerca de las albuferas

esas cañas mojadas.

Mirad

esos pájaros blancos

y esas casas enmohecidas.

El mar

las ha mecido

a lo largo de los golfos claros

y con una canción de amor

el mar

ha mecido mi corazón para la vida.

Que os guste.


viernes, 10 de octubre de 2008

"Tu risa" y otros versos del Capitán.

Esta canción de Olga Manzano y Manuel Picón que versiona un poema de Pablo Neruda la conocí hace mucho tiempo, pero ya no recuerdo cuando fue. Entonces yo era joven -aunque no tanto como ahora.

Gracias al impacto que me causó oirla por la radio, busqué denodadamente el poemario donde se encontraba publicada. Fue así como llegó a mis manos "Los versos del Capitán".

Desde entonces he tenido este libro muy cerca. He acudido a él infinidad de veces y siempre lo encontraba renovado. Los poemas seguían allí petrificados, pero yo iba cambiando con el tiempo. También mi estado de ánimo influía ciertamente cada vez que los visitaba. Lo cierto es que no me canso de esos versos henchidos de sensualidad y de apasionamiento.

Ha sido curioso, cada vez que he querido conocer la opinión de otras personas acerca de "Los versos del Capitán", comprobar que guardaba relación con si me era más afín o no. Unos, que mostraban desapego y la consideraban obra menor, resultaban para mí los más extraños. Sin embargo, si encontraba alguien que se sentía conmovido por versos tan sublimes, seguro encontraba en esa persona algo difícil de explicar cercano a la empatía.

El poema original fue modificado en su estructura para hacerlo canción, aunque no supone un cambio significativo en el sentido mismo del poema.

Quisiera dejar aquí algún poema del poemario citado. Si les conmueve no dejen de subir al barco del "Capitán" Neruda.

La noche en la isla

Toda la noche he dormido contigo

junto al mar, en la isla.

Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,

entre el fuego y el agua.

*****

Tal vez muy tarde

nuestros sueños se unieron

en lo alto o el fondo,

arriba como ramas que un mismo viento mueve,

abajo como rojas raíces que se tocan.

*****

Tal vez tu sueño

se separó del mío

y por el mar oscuro

me buscaba

como antes,

cuando aún no existías,

cuando sin divisarte

navegué por tu lado,

y tus ojos buscaban

lo que ahora

- pan, vino, amor y cólera -

te doy a manos llenas

porque tú eres la copa

que esperaba los dones de mi vida.

*****

He dormido contigo

toda la noche mientras

la oscura tierra gira

con vivos y con muertos,

y al despertar de pronto

en medio de la sombra

mi brazo rodeaba tu cintura.

Ni la noche, ni el sueño

pudieron separarnos.

*****

He dormido contigo

y al despertar tu boca

salida de tu sueño

me dio el sabor de tierra,

de agua marina, de algas,

del fondo de tu vida,

y recibí tu beso

mojado por la aurora

como si me llegara

del mar que nos rodea.

sábado, 4 de octubre de 2008

El extranjero

"L'étranger", del francés, puede traducirse por el extranjero o bien por el extraño.

Albert Camus escribió en 1942 una extraordinaria novela, "El extranjero", que es considerada una de las más importantes de la literatura francesa y también de la literatura universal.

Enrique Bunbury compuso, muchos años después, una canción maravillosa que encierra un mensaje por la eliminación de las fronteras, de las patrias y las banderas.

Tanto el libro como la canción representan las dos acepciones de la palabra francesa "étranger".

Para Albert Camus una persona puede sentirse "extraña"a todo aquello que le rodea: a los hombres , a las mujeres, a lo que la sociedad le ofrece.

Para Enrique Bunbury ser "extranjero" significa: no ser de ninguna parte y, a la vez, ser de cualquier lugar. Se puede uno sentir extranjero en tu propia tierra y sentirse que pertenece a un remoto lugar.

He querido mostraros aquí esas dos acepciones de "extranjero". Arriba, la canción de Bunbury; abajo, un fragmento del principio de la novela de Camus.


Primera parte I


Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: «Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.» Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer.
El asilo de ancianos está en Marengo, a ochenta kilómetros de Argel. Tomaré el autobús a las dos y llegaré por la tarde. De esa manera podré velarla, y regresaré mañana por la noche. Pedí dos días de licencia a mi patrón y no pudo negármelos ante una excusa semejante. Pero no parecía satisfecho. Llegué a decirle: «No es culpa mía.» No me respondió. Pensé entonces que no debía haberle dicho esto. Al fin y al cabo, no tenía por qué excusarme. Más bien le correspondía a él presentarme las condolencias. Pero lo hará sin duda pasado mañana, cuando me vea de luto. Por ahora, es un poco como si mamá no estuviera muerta. Después del entierro, por el contrario, será un asunto archivado y todo habrá adquirido aspecto más oficial.
Tomé el autobús a las dos. Hacía mucho calor. Comí en el restaurante de Celeste como de costumbre. Todos se condolieron mucho de mí, y Celeste me dijo: «Madre hay una sola.» Cuando partí, me acompañaron hasta la puerta. Me sentía un poco aturdido pues fue necesario que subiera hasta la habitación de Manuel para pedirle prestados una corbata negra y un brazal. El perdió a su tío hace unos meses.
Corrí para alcanzar el autobús. Me sentí adormecido sin duda por la prisa y la carrera, añadidas a los barquinazos, al olor a gasolina y a la reverberación del camino y del cielo. Dormí casi todo el trayecto. Y cuando desperté, estaba apoyado contra un militar que me sonrió y me preguntó si venía de lejos. Dije «sí» para no tener que hablar más.


Albert Camus nació en Argelia en 1913. Era hijo de un campesino y de madre española y analfabeta. Vivió una infancia miserable que dejaría su huella sobre Camus. Ejerció los más diversos oficios, pero se licenció en Filosofía. Se dedicó a viajar pobremente por algunos países mediterráneos, como Italia y España, a los que amó apasionadamente.

Sufrió la ocupación alemana y la guerra fraticida entre Francia y Argelia, que produjo desgarramientos profundos, pero que cuyo fin no conoció. En 1960 se estrelló en una carretera de Francia.

Desarrolló en su muy diversa obra un humanismo fundado en la concienciación de lo absurdo de la condición humana.

En 1956 se le concedió el premio Nobel.

viernes, 3 de octubre de 2008

Juan de Mairena-Antonio Machado


Este andaluz universal es uno de los poetas más grandes que ha dado la lengua castellana.

Sin embargo no se le conoce tanto su faceta como pensador, filósofo y ensayista. Ya su poesía traslucía una gran preocupación por la época que le había tocado vivir,pero no se prodigó mucho en prosa.

A finales de 1934 el Diario de Madrid publicaba unos apuntes ágiles, bienhumorados y profundos de su personaje Juan de Mairena. En el año siguiente, su colaboración las trasladaría a las columnas del diario El Sol, que no se interrumpiría hasta 1936. Hizo unas cincuenta entregas a los diarios. Luego las reunió en un libro:

Juan de Mairena (Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo).

Poco después sobrevino la guerra civil española y el libro no pudo ser distribuido ni suficientemente leído ni comentado.

He aquí un a pequeña muestra:

VI
(Proverbios y consejos de Mairena.)
Los hombres que están siempre de vuelta en todas las cosas son los que no ha ido nunca a ninguna parte. porque ya es mucho ir; volver, ¡nadie ha vuelto!

He decidido plasmar ahora aquí, precisamente, el último capítulo, no entero , pero sí la primera parte:

L

Reparad en esta copla popular:

Quisiera verte y no verte,
Quisiera hablarte y no hablarte;
quisiera encontrarte a solas
y no quisiera encontrarte.

Vosotros preguntad: ¿En qué quedamos? Y responded: Pues en eso.

*
Si vais para poetas cuidad vuestro folklore. Porque la verdadera poesía la hace el pueblo. Entendámonos: la hace alguien que no sabemos quién es o que en último término, podemos ignorar quén sea, sin el menor detrimento de la poesía. No sé si comprenderéis bien lo que os digo. Probablemente, no.

*
La pena y la que no es pena,
todo es pena para mí:
ayer penaba por verte;
hoy peno porque te vi.

Adrede os cito coplas populares andaluzas - o que a mí me parecen tales- habladas en la lengua imperial de España, sin deformaciones dialectales, y coplas amorosas, a nuestra manera, en que la pasión no quita conocimiento y el pensar ahonda el sentir. O viceversa.

Tengo una pena, una pena
que casi puedo decir
que yo no tengo la pena;
la pena me tiene a mí.

Reparad - aunque no es esto a lo que vamos- en que esta copla, como la anterior, pudieran hacerla suya muchos enamorados, los cuales no acertarían a expresar su sentir mejor que aquí se expresa. A esto llamo yo pesía popular, para distinguirla de la erudita o poesía de tropos superfluos y eufemismos de negro catedrático.

*

Y a propósito del éfasis poético, reparad en esta copla:

Si usted me quisiera a mí
como yo la quiero a usted,
nos llamaran a los dos
la fundación del querer.

Y es que no todos los pueblos enfatizan del mismo modo. Porque aquí la enormidad de la hipérbole no empece a la más sencilla y modesta verdad humana.